Un paquete de capturas de pantalla difundido a través de canales de comunicación especializados en justicia puso en el centro de la escena un escenario que muchos empresarios importadores denunciaban en privado desde 2022: la existencia de un circuito informal de pagos para agilizar las aprobaciones del SIRA, el Sistema de Importaciones de la República Argentina que reemplazó a las SIMI y SIRASE durante la gestión del Ministerio de Economía de Sergio Massa.
Los chats, cuya autenticidad está siendo peritada por el Cuerpo de Peritos del Poder Judicial de la Nación, muestran conversaciones entre lo que parecerían ser funcionarios de rango medio del área de comercio exterior y representantes de cámaras empresarias del sector importador. En los mensajes se habla abiertamente de «gestionar» aprobaciones SIRA, de «comisiones» y de plazos de resolución que podían acortarse desde los 180 días legales a menos de una semana mediante el pago de «un arancel especial».
¿Qué era el SIRA y por qué generaba tanto poder discrecional?
El SIRA fue implementado en octubre de 2022 como un sistema de control de importaciones que obligaba a las empresas a solicitar autorización previa para cada operación de compra en el exterior. En la práctica, el régimen se convirtió en un cuello de botella que paralizaba cadenas productivas enteras: desde automotrices que no podían importar autopartes hasta laboratorios que esperaban meses por insumos básicos para fabricar medicamentos.
La arquitectura del sistema concentraba un enorme poder discrecional en las manos de un grupo pequeño de funcionarios que tenían la facultad de aprobar, rechazar o simplemente «congelar» en la cola de espera una solicitud de importación. Sin criterios claros, sin plazos garantizados y sin posibilidad de apelar de manera eficiente, el SIRA creaba el caldo de cultivo perfecto para la corrupción, según denunciaron en su momento diferentes asociaciones empresariales.
Los chats y lo que revelan
Según la denuncia presentada por el estudio jurídico que representa a un importador de maquinaria industrial, los chats mostrarían al menos cuatro casos en los que funcionarios de la Secretaría de Comercio habrían acordado con empresarios el pago de porcentajes sobre el valor de cada operación de importación a cambio de resolver el trámite en plazos ultra-acelerados. Los porcentajes variarían entre el 8% y el 20% del valor CIF de la importación, según el sector y la urgencia declarada.
La denuncia detalla que los pagos se habrían canalizado a través de tres vías: transferencias a cuentas bancarias en el exterior, pagos en efectivo en dólares billetes, y en un caso, la cesión de acciones de una empresa familiar de uno de los denunciantes. Los fiscales que investigan la causa solicitaron al juez el acceso a los registros telefónicos de los presuntos involucrados y la apertura de sus cuentas bancarias en el país.
El esquema según la investigación judicial
| Elemento del esquema | Descripción según la denuncia | Estado judicial |
|---|---|---|
| Solicitudes SIRA demoradas | Operaciones de importación trabadas en “cola” por más de 90 días | En investigación |
| Contacto informal | Intermediarios contactaban a los importadores por canales privados | En pericia |
| Pago de “comisiones” | Entre 8% y 20% del valor CIF de la importación | En investigación |
| Resolución acelerada | Aprobación en 3 a 7 días hábiles vs. 180 días legales | Documentado |
| Canales de pago | Cuentas offshore, efectivo dólares, cesión de activos | Bajo análisis financiero |
Las reacciones políticas y el contexto del desmantelamiento del SIRA
El SIRA fue formalmente desmantelado en enero de 2024, en los primeros días del gobierno de Javier Milei, como parte del proceso de desregulación económica. El nuevo gobierno lo reemplazó por el SEDI (Sistema de Estadística de Importaciones), un régimen notablemente más permisivo. El desmantelamiento fue celebrado por las cámaras empresarias, pero también operó como un borramiento de registros que complica la tarea de los investigadores judiciales.
«El problema es que cuando se desactivó el sistema, muchos de los metadatos de las transacciones quedaron en servidores que ya no están operativos o cuya administración pasó por sucesivas manos», reconoció una fuente del Ministerio de Economía bajo condición de anonimato. Los fiscales habrían solicitado ya la colaboración de la Secretaría de Innovación Pública para recuperar esa información.
Cronología del caso
La causa promete ser un captulo largo y complejo. La defensa de los presuntos implicados ya avanzo en cuestionamientos a la legalidad de la obtención de los chats, argumentando que podrían haber sido manipulados o extraídos sin orden judicial. Los fiscales, por su parte, sostienen que la autenticidad de al menos parte del material puede establecerse mediante pericia forense digital sin necesidad de acceder a los dispositivos originales.
El escandalo del SIRA se suma a una lista creciente de causas que investigan la gestion economica del periodo 2019-2023 y que tienen en Comodoro Py su epicentro judicial. Si las pericias confirman la autenticidad de los chats y si los investigadores logran trazar el flujo de los pagos denunciados, la causa podria transformarse en uno de los procesos por corrupcion administrativa mas relevantes de los ultimos anos.